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PRIMARIA | historia


Colegio Santa María de los Ángeles

Su humilde comienzo.
En el principio no fue más que un aula levantada con latas y chapas, construida dentro del ámbito protector de la capilla y la casa de Rosito. Pero para comenzar alcanzó y tuvo un digno nombre de colegio: Santa María de los Ángeles. Era apenas un aula, pero así fue reconocido por el Ministerio de Educación con fecha 14 julio de 1959. Susana Ortiz, tal es el nombre de la primera directora y maestra de ese primer grado inferior

 

En el año 1962, Cristina Di Sibio fue de signada como nueva de Directora del Colegio;

Hasta que en esa aula colegio donde se escuchaba la lluvia como en casa, fue reemplazada por otras, más fuertes y firmes de material, de techo mudo: aquella casa particular sobre la 8 bis, convertida en colegio gracias a la oportuna intervención de José Rosito. El patio de la lajas y un mástil como para que vieran una escuela hasta los aviones pregoneros del aeropuerto de la calle 7 y 110 como se las llamaba entonces.

Nuevas maestras fueron llegando el colegio a medida que los alumnos pasaban de grado, Nora Beatriz Massa, Ana María Cordero, Mirta Mateo, Silvia Vázquez.

En el año 1965; ocupó su lugar Hortensia Calandri, mal año para todo ese 1965. Y nada mejor que un colegio para calibrar la severa crisis económica que hacía daño en la mayoría de los hogares. gracias a la tenacidad de sus directivos, los alimentos de base estuvieran enseguida disponibles. Para su traslado, se consiguió que un camión de la Delegación Municipal de Villa Elvira, fuera periódicamente al marcado, que por entonces se encontraba en la manzana de la calle 4 y 49. Y dicen que fue digno de destacar, entre tantas buenas voluntades entregadas a hacerle frente al hambre de muchos alumnos, la labor de la señora Clelia de Sueldo, que siendo la encargada de limpieza del colegio, se hizo tiempo y lugar para cocinar y servir el almuerzo en el comedor donde esperaban cada vez más alumnos.
Ese mismo año, se forma la primera cooperadora y la liga de madres. Se compra entonces a la empresa Sessa una casilla prefabricada con capacidad para tres aulas, para lo cual debió recurrirse a un crédito otorgado por el Banco Crédito Provincial que fue pagado con el aporte del personal docente del colegio. Don Stéfano De Lucía, de quien algo ya hemos dicho, financió la construcción de tres aulas más ubicados en el sector del colegio que corresponden a calle 9 y 81 frente a la conocida esquina del ciprés del cusa.
Así las cosas, recién en el año 1968 queda conformado el plantel de maestra para todos los grados. Estando siempre como Directora Hortensia Calandri, a tales maestras le correspondieron los sguientes grados: Primer Grado, Ana María Cordero; Segundo Grado, Graciela Baro; Tercer Grado, Mirta Mateo, Cuarto Grado, Julia Figueria; Quinto Grado María Calandri; Sexto Grado, Nora Masa y Alicia Togliani para Séptimo Grado.

Y siempre el Padre Calvi haciéndose tiempo en su parroquia de la Medalla Milagrosa, para recorrer el colegio con su alta sotana y su bastón en la diestra como un sutil;
En marzo del año 1969, toma como Representante Legal y a cargo de la Capilla, el padre Federico Bachini, nombrado también Vice Director a partir del 1 de marzo de1971.
Y como a las grandes obras nunca le faltan pruebas para dejar en claro la autenticidad de sus fines, el Colegio Santa María de los Ángeles volvió a demostrar que tenían temple y lo tenía también su barrio, para afrontar y resolver un nuevo y serio escollo.
Los alumnos de la primera promoción del Colegio Santa María de Los Ángeles, muchos de los cuales siguen viviendo en el barrio, tienen estos nombres: Adriana Gómez, Liliana Cerfoglia, Mirta Dauns, Aníbal Martínez, Oscar Alonso, Eugenio Calandri, Daniel Gómez, Francisco Notte, Hugo Ramírez y Pedro Rodríguez; en el año 1972, se consigue crear un gabinete psicopedagógico para alumnos con dificultades de aprendizaje. Para tal fin se designó como maestra de grado a María Dellepiane, y como Asistente social a María Faguetti y Susana A. Crocce, como Asistente Educacional.

Se presentan los primeros inconvenientes edilicios.

Con todos los grados ya conformados y cubiertos, la falta de espacio fue una deficiencia estructural que no tardo en surgir y que debió enfrentarse como fuera. La garantía de una educación cristiana dada por un colegio que estaba atrás de la calle 72, había prendido con una preciosa llama en mucha de las tantas familias que hoy engrosan esa importante población que no deja de crecer hasta el final de la avenida 7. Hacían falta más aulas y que baste esta evidencia: la propia casa de José Rosito fue cedido al colegio para que funcionase en ella la dirección y en sus habitaciones se diera clase a algunos grados. El patio ya no podía contener a los alumnos, y como además se encontraba por debajo del nivel de la clase bastaba que lloviera un poco para que después fuera imposible ocuparlo.

En el año 1975, siempre con Hortensia Calandri como responsable de la Dirección, y teniendo entonces la colaboración de Julia Figueria en su función de Subdirectora, pudo construirse un aula más, que fue donada por la empresa Savico. El Rotary Club de La Plata, hizo lo mismo con el comedor escolar. Y Astilleros tuvo no poco que ver con la construcción de galerías frente a las aulas. En cuanto al problema del patio la solución llegó como siempre gracias a la intervención de todos: las maestras, los padres y todas las personas de buena voluntad; porque se organizaron rifas, bailes, festivales y asados, con cuyos fondos se pudo rellenar el patio hasta conseguir el nivel esperable; finalmente pudo ser embaldosado, gracias al Rotary Club, con el que se pudo contar nuevamente.

Y digamos que al cumplir el colegio su Boda de Plata con la educación, se construyeron tres nuevas aulas, esta vez gracias al aporte de la acción de ayuda Más por menos. Al año siguiente, los padres de los alumnos construyeron un aula que se llamo Crucero General Belgrano, y que apadrinó el Liceo Naval.

En el año 1989, el padre Norberto Chiodini reemplazaría al Padre Jorge Guitta, como Representante Legal del colegio. Se realizan entonces reparaciones en todas las aulas, se construye un nuevo comedor y la cocina que dará alimento a unos 220 niños, como así también la copa de leche. Y se consigue solventar el sueldo de los que trabajaban en la cocina del comedor.

La necesidad de integrar a diez alumnos a un grado considerado especial, se va a designar a la señorita Susana Casteluccio como Maestra Integradora; como Docente del Taller de Manualidades y Encuadernación, a Alicia Tata, y a la Docente Gabriela Macerat en el Taller de Construcción.

Este grado especial comenzó a funcionar a partir del 1 abril de 1990, hasta que con fecha 1 de octubre de 1990, es reconocido por la D.E.N.O., mediante resolución número 0037.

En el año 1992, producida la vacante de la dirección, llega al establecimiento la Sra. Marta Huerta de Rae. Una mujer excelente, cristiana, comprometida con la Escuela Católica, poco a poco fue ganándose el corazón de las maestras y de los alumnos. Junto a Beba, la Vicedirectora, les tocó poner en marcha la renovación de la institución, profundizando así, el perfil del colegio parroquial, adaptándose a la transformación educativa producida en esta última década por la Ley Federal de Educación.
El plantel docente ha crecido notablemente, contando hoy con excelente de maestros y profesores.
Con la implantación de la EGB y polimodal, la Lay Federal de Educación obligó a más de un colegio primario a sensibles reconstrucciones edilicias. La incorporación de los 8° y 9° años hicieron necesarias por lo menos dos aulas más y una preceptoría específica. Las nuevas transformaciones hicieron que de este Colegio surgiera el actual Secundario para adolescentes SANTA MARIA DE LOS ANGELES.